Tibia noche

Una nota.

Y las ganas de borrarlo todo.


en la frialdad de esa noche
que te aleja.

Yo
frente al clóset abierto.

Buscando cualquier cosa
que no te nombre.

Entonces aparece.
El vestido rojo.

El que compré para una ocasión
que nunca ocurrió.

Todavía tiene la etiqueta.
Todavía espera.
Como esperan algunas preguntas.

Lo sostengo un momento.
Paso los dedos por la tela.
Después vuelvo a colgarlo.

Hay cosas
que envejecen sin haber vivido.

Pienso también
en ciertas palabras.

En ciertos gestos.
En las conversaciones
que nunca ocurrieron
porque fui cobarde.

La casa permanece en silencio.

Solo se escucha
el roce del vestido
contra las demás prendas
cuando cierro el clóset.

Y esa promesa absurda
de una tibia noche
que llegó demasiado tarde.


Comentarios

Entradas populares